El sector heladero es un tipo de negocio que en la actualidad ya no está vinculado sólo a una época del año. Los datos indican que se trata de un negocio que ya es capaz de mantenerse abierto todo el año. Su desestacionalización ya es un hecho ya que la frecuencia del consumo del helado es cada vez mayor con independencia de la estación del año. El nivel de versatilidad  y creatividad es clave para entender el éxito del sector, en el que hoy en día es tan importante la forma de preparar el helado como la calidad y originalidad del mismo.

El consumo de helados en España es cada vez mayor debido a distintas circunstancias que han hecho de éste un sector con una evolución ascendente. Pero no es el único factor que ha influido en el incremento de su consumo: el descenso en los precios ha favorecido que los helados ya no se consideren un lujo, sino un producto asequible para todos los bolsillos y en cualquier momento del año. A ello también ha contribuido una mejor información sobre sus propiedades alimenticias: calcio, proteínas y vitamina B2 son algunas de las más relevantes.

Pinceladas del sector

Los meses de invierno ya no suponen un problema para las heladerías. El helado se desestacionaliza y evoluciona para adaptarse a las necesidades y gustos del cliente. A continuación, te mostramos las pautas que están haciendo evolucionar el mercado:

  • Puesta en escena. Los empleados preparan los helados como si de obras de arte se tratasen. No basta con servir el helado en una tarrina, copa o cucurucho. Cada establecimiento ha desarrollado en estilo único como sello de identidad y diferenciación.
  • Helado especializado. No sólo la preparación de los helados ha evolucionado, sino que ahora son más elaborados. El cono al uso con dos bolas puede haber pasado a la historia. Multitud de ingredientes se mezclan para conseguir una explosión de sabores en su acabado. Se introducen así nuevos productos como las Jarritas o Freakshakes, batidos de helado o las tradicionales copas de helado en la versión más chic y elaborada.
  • Para un consumo saludable, entre estos ingredientes, toma fuerza la fruta. Las heladerías han introducido estos productos alimenticios en su menú.
  • Puesta en valor del helado artesanal. El sabor de lo auténtico está más de moda que nunca. El cliente valora lo tradicional, esas elaboraciones de helado en las que se aprecia el toque artesano. Como en tantos otros ámbitos de la vida, hay una tendencia en alza en el consumo de alimentos saludables con el sello de «genuino», no industrial. Uno de los sellos de identidad de Heladín es nuestro respeto hacia las recetas y elaboraciones de siempre, sirviéndonos de las ventajas y la tecnología actual para mejorarlas.
  • Modelos de negocio versátiles. Aunque los establecimientos continúan siendo el pilar fundamental de estas firmas, se están apostando por otro tipo de distribución: montar un local en espacios reducidos pero con una gran terraza con mesas y sillas en el exterior o el formato esquina.
  • El helado, también en invierno. El helado tradicionalmente era un producto que se consumía sobre todo en los meses de verano. El sector heladero ha tenido que readaptar su concepto de negocio para mantener la rentabilidad durante todo el año. Para ello, ofrecen otros productos, como smoothies, tartas artenasales heladas, crepes, gofres, hasta el punto que se han convertido en parte de su valor añadido.