El helado, el toque fresco ideal para las cenas de NavidadSi este año no te escapas de organizar alguna de las cenas de Navidad con tus seres queridos, te proponemos algunas ideas. Dadas las características de este tipo de eventos sociales, no es difícil de admitir que su organización pueda llegar a ser una carga para el anfitrión. Por otra parte, es cierto que la elección del menú puede resultar complicada, pero también lo es el que con los ingredientes más básicos se puede conformar un menú original.

Eso sí, como bien dice el refrán “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” y ponte con su elaboración con la suficiente antelación. Si actuamos con tiempo, podremos atender a los imprevistos que surjan y así, asegurar la calidad del menú y la satisfacción de los comensales.

Desde Heladín te sugerimos dos postres ideales para esta celebración, los cuales dejarán un dulce sabor de boca a tus invitados. 

Copa Dama Blanca.

La conocida “Copa Dama Blanca” no deja de ser una copa de helado convencional. La idea es sencilla pero la combinación de sabores se amolda a la perfección con la mayoría de gustos del público. Este hecho quizás no resulte agradable para los paladares más innovadores, pero su apuesta es poco arriesgada.

El kit de la cuestión está en servir los sabores de helado en una copa de cristal, siendo este un punto donde el anfitrión puede destacar por su creatividad. Con respecto a la combinación de ingredientes, ésta sería: 3 bolas de helado de vainilla, sirope de chocolate al gusto y un toque crujiente, que lo aportarán el barquillo de galleta y las almendras laminadas. Para los más golosos, podemos añadirle nata montada y aprovecharla así para decorar la copa.

Como podemos comprobar, son ingredientes que están a nuestro alcance en el supermercado y en el bolsillo. Asimismo, su preparación no requiere bastante tiempo pues no nos llevará más de 5 minutos.

 Tarta Alaska.

Este postre está pensado para quienes quieren ir más allá. Su dificultad no es alta, pero sí debemos de detenernos más en su elaboración. El punto interesante está en la mezcla de diferentes texturas: el bizcocho mullido con helado. Igualmente, no resulta una apuesta arriesgada pues en el caso de que nos quede el bizcocho seco, este será contrarrestado con la fundición del helado.

Para su preparación, detallaremos los siguientes pasos:

  • Comenzaremos vertiendo nuestros helados preferidos en un bol y lo dejaremos reposar en el congelador.
  • Hornearemos un bizcocho clásico o bien lo adquiriremos en nuestro establecimiento de confianza. Aquí, es importante que posea la misma medida de base que el bol con el helado.
  • Tomaremos el bizcocho como base, agregaremos el helado y lo cubriremos con un merengue. Tras esto, nos quedará una tarta lista para servir.

En Heladín, os proporcionamos los ingredientes necesarios para maximizar la calidad de tus postres. Así, os aseguramos que la mezcla de todos los sabores no os dejará indiferentes.