Es probable que al intentar servir helado te haya quedado poco estético, con la mala impresión que eso puede dar a tus clientes o invitados. ¡No te preocupes! En este post te enseñamos cómo servir helados correctamente. Sólo necesitas seguir estos pasos y un poco de práctica.

Para servir un helado al estilo tradicional, con bolas de helado redondas y perfectas, sólo se requiere de un poco de preparación y de práctica. Esto hará que tu presentación sea mucho más atractiva y profesional. La clave está en la temperatura, no sólo del helado, también de la cuchara y del recipiente donde lo vas a servir, porque todo ello determinará su forma final.

Otro factor que entra en juego para servir helado en perfectas bolas es el movimiento fluido de la muñeca, de ahí la importancia de que el helado tenga la temperatura adecuada para que al formar la bola su figura sea completamente redonda y perfecta.

Si tu helado es del tipo cremoso debes tener en cuenta además cada una de las recomendaciones que te damos a continuación. Recuerda que la práctica hace al maestro, y si eres un amante de los helados, practicar seguro que te encantará, ya que es la excusa ideal para disfrutar de ellos.

cómo servir bien un helado Heladín

Vamos con los pasos:

Coloca todo el material de cocina que vas a usar dentro del congelador durante 15 minutos. Este paso será vital para que el helado no pierda su forma a la hora de ser servido.

Para que el helado llegue a la consistencia adecuada para formar bolas, debe estar a la temperatura de descongelación adecuada. Esto quiere decir que su consistencia no debe estar ni muy dura ni muy blanda. Presta mucha atención para que no se ablande mucho, ya que ese tiempo también dependerá de la temperatura a la cual tengas tu congelador.

Coloca la cuchara especial racionadora de helados con la que lo servirás en un recipiente con agua a temperatura ambiente, se saca y se sacude en la servilleta que tenemos preparada varias veces para dejarla sin restos de agua, ya que se podrían convertir en hielo o escarcha.

Saca el recipiente que previamente pusiste en el congelador, en el que servirás el helado, después sumerge la cuchara unos 2cm en el helado y con varios movimientos semicirculares recoge la bola de helado que se irá formando y la colocamos sin apretar encima del cucurucho de galleta, copa o plato.

El resto queda a tu imaginación. Recuerda que una bola de helado por sí sola no tiene el mismo impacto que si la acompañas con algunas rodajas fruta, galletas o barquillos. Esto ya dependerá de tu criterio artístico para servir y darle la presentación y la personalidad que deseas.

Aquí te hemos explicado la teoría pero recuerda… ¡Nada como la práctica para hacer al maestro!