Seamos o no deportistas, la llegada del verano nos afecta a todos por igual. Empieza a subir la temperatura y comenzamos a cambiar nuestros hábitos. Nos vamos adaptando al medio y evitamos la ropa apretada, elegimos colores claros y optamos por zapatos abiertos.

Si además eres de los que te gusta practicar una actividad física diaria, toca también adaptar los hábitos alimenticios. Nuestro paladar y nuestro estómago también reclaman cambios. Apetece cosas frescas, ligeras, por lo que empezamos a dejar ese guiso de legumbres para otro momento, las cremas de verduras para cenar ya no son una opción muy deseada y comenzamos a sustituir las infusiones calientes por refrescos o zumos y a pedir el café con hielo. De repente, tenemos una sed constante y el cuerpo nos pide más y más agua. Y es ahí cuando aparece uno de los grandes protagonistas del verano: el helado.

El helado se puede elaborar de muchas formas y con ingredientes diferentes. También tiene multitud de presentaciones, en tarrina, con galleta, cucurucho o con cobertura de chocolate, lo que hace que sus propiedades nutricionales sean distintas.

Los que más gustan son los elaborados de forma artesanal con una base de producto lácteo helado tarrina helartiacomo la leche.

Desde un punto de vista nutricional los helados elaborados con productos lácteos aportan una cantidad variable de calcio.

Si te decantas por un helado elaborado con leche, disfrutarás de su aporte de proteínas, vitaminas del grupo B y minerales como el calcio, magnesio, fósforo y zinc, interesante para tu alimentación como deportista.

 

granizado helartiaLos helados elaborados con una base de hielo como los granizados tienen un contenido en grasa menor y un mayor aporte de azúcares.

Si eliges como opción un refrescante helado tipo granizado, te ayudará a hidratarte y al mismo tiempo que te aporta azúcares simples  y un bajo contenido en grasa.